Mi historia empieza con muchas horas de cardio para “quemar grasa”, entrenar con poco peso para “tonificar”, terror a los carbohidratos (especialmente de noche) porque “engordan”, subirme a la balanza hasta 3 veces al día para medir mis avances y una mentalidad muy estricta, rígida y limitada en cuanto a mi alimentación y entrenamiento. La típica mentalidad “No pain, No gain”. ¿Algo de esto te suena familiar?

Siempre tuve esa curiosidad innata investigativa, observadora y educativa, que me llevó a estudiar Ciencias del Deporte y la Salud, Nutrición Deportiva y Acondicionamiento Físico. En realidad, lo hice no con el objetivo de hacerlo una carrera, sino de ayudarme a mí misma, cansada de leer y escuchar consejos de diferentes fuentes, mucha desinformación, y mitos que yo creía ciertos en mis inicios en el Fitness hace más de 12 años.

Mi pasión e impulso inicial me llevaron a una etapa competitiva en la categoría Bikini Fitness, ganando importantes títulos, abriéndome puertas y dejándome experiencia, conocimiento y buenas amistades en el camino. Durante esa época competitiva pasé muchos momentos gratificantes, así como frustrantes, aprendí del ensayo y el error y sobre todo aprendí a conocerme en muchos aspectos físicos y mentales.

Pero todo eso quedó muy atrás, porque en mi opinión no es una manera saludable de vivir ni es sostenible, de hecho es lo opuesto de salud, y actualmente dista mucho de mi posición respecto al Fitness, sin desmerecer a las personas y mis amigos que viven y les apasiona el culturismo y las competencias, el Fitness no es tener abdominales marcados ni el mejor cuerpo de entre 15 personas, y la verdad es que para el común denominador de la gente que no le interesa en lo más mínimo competir o tener 10% de grasa, este tipo de pensamiento y mentalidad pueden ser muy nocivos. No le puedes exigir a alguien disciplina cuando no le viene tan fácil.

Pero luego de tener un cuerpo competitivo, diría, sin dudarlo, que en los años posteriores mi evolución no fue tanto física, sino mental. Tuve que cuestionarme lo aprendido, nutrirme de conocimiento, tuve que leer y mucho, tuve que investigar, estudiar, viajar, y lo mejor que puedo concluir de todo esto es que si en verdad quieres resultados, no hay nada como obtener los conocimientos que te guiarán en este mundo Fitness lleno de confusión, falta de fundamentos y engaños. En otras palabras, desaprender para aprender.

Mi misión con esta página es ayudarte a alcanzar un estilo de vida saludable. No el que te da un cuerpazo, sino el que te enseña a qué hacer después del después. El que te enseña a que el cambio es constante y que somos siempre un trabajo en proceso. Es por eso que nació la idea de este pequeño espacio llamado Cecilia Carnero Fitness, y aunque no lo sepa todo y todavía siga aprendiendo, estoy más que dispuesta a compartirlo con los que deseen leerme, porque mi contribución quizás no sea trascendental para algunos, pero sí podría ser un catalizador positivo para otros, y en especial considero que es mi manera de aportar un granito de arena tan necesario hoy en día para lograr un mundo con menos mitos, creencias y mentiras, y más lleno de educación, ciencia y evidencia, con información que te ayudará a cambiar de mentalidad, para pasar de tenerle terror a los carbohidratos porque engordan, a entender que una comida no mata, pero quedarte en el sofá sí. Y, sobre todo, comprender que en cuanto dejes de perseguir abdominales y empieces a buscar un cambio mental en vez de uno físico, alcanzarás tu verdadero antes y después.

¡Bienvenido a mi página!

Aquí empieza tu cambio. Un día a la vez.