SER FITNESS NO ES LO QUE CREES

Por Cecilia Carnero

Por Cecilia Carnero

Cuerpos marcados, abdominales definidos, músculos grandes, todo esto es quizás lo primero que se nos viene a la mente cuando pensamos en “ser fitness”. Con el boom de las competencias y lo que eso conlleva, la definición de ser fitness se ha convertido en quién tiene el mejor cuerpo, los mejores abdominales, el mejor trasero o las mejores piernas.

Pero lo cierto es que ser fitness dista de tener un cuerpo perfecto. Ser fitness no es tener abdominales marcados ni músculos definidos o ser premiado como “el mejor cuerpo”. No es matarte de hambre comiendo brócoli y tilapia y haciendo cardio dos o tres veces al día. No es sacrificar tu vida social para mantenerte alineado con tu plan.

Ser fitness es tener un estilo de vida saludable a través de un entorno óptimo donde el balance de mente, cuerpo y salud conllevan al mejor desempeño posible

Ningún extremo es bueno, y en los últimos años hay una obsesión por el culto al cuerpo disfrazada de “vida saludable”, compitiendo por quién es el más “fitness”, cuando en realidad lo que no se ve detrás es la malnutrición, hambre extrema, desórdenes alimenticios, sobre entrenamiento, desbalances hormonales y sacrificios extenuantes que en conjunto se vuelven todo lo opuesto: un estilo de vida no sostenible y poco saludable.

Y no me malentiendan, querer tener un buen cuerpo es un objetivo válido y querer tener un trofeo y una medalla también, hasta yo lo hice en algún punto, pero lo que sucede cuando tu idea de ser fitness es tener un cuerpo “de revista”, entonces estás aspirando a estándares poco realistas sin saber todo lo que conlleva alcanzar ese nivel físico, y peor aún, estás transmitiendo esa misma imagen o idea a otras personas, y no las estás ayudando a entender el verdadero significado de una relación saludable mente-cuerpo.

Mi punto es que si empezaste este camino por querer tener abdominales, una cintura pequeña, querer entrar en el bikini o vestido, tomarte fotos en la playa, entonces lo estás haciendo por las razones equivocadas, porque esa motivación se puede acabar en cualquier momento. Cuando lo logres, ¿después qué?.

Ser fitness es ser lo más activo posible, entrenar por nuestros objetivos y mantener un buen estado físico como consecuencia de los hábitos de ejercicios y alimentación desarrollados a través del tiempo. Sin restricciones, sin culpabilidad, sin obligaciones y sin sacrificios que comprometan tu felicidad. Es alimentarte bien, entrenar bien, descansar bien y ser feliz con uno mismo durante el proceso.

Por: Cecilia Carnero F.

¡Conoce el camino para tener un estilo de vida verdaderamente sostenible!

Quiero que aprendas que un estilo de vida saludable no es una carrera, tampoco una maratón, sino un viaje que te durará toda la vida. Y con las herramientas adecuadas, lograrás disfrutar de cada paso en el proceso.